De dónde vengo
Todavía recuerdo nítidamente la primera letra que aprendí. Se trataba de la "i" . De lo que no me acuerdo en absoluto es del rostro de la monjita que, tras abrir el cuaderno, me puso el dedo índice sobre una rayita que tenía un puntito encima. Este hecho, mirado ahora desde la distancia, me hizo saber que se recuerdan mejor las palabras que el rostro de las personas. Seguro que si hubiera descrito en aquel momento a la mujer que me enseñó a leer, ahora podría visualizarla.
Lástima que entonces tampoco supiera escribir.